|
Barcelona nació dentro del ahora llamado barrio gótico.
En este lugar se creó la Barcino romana, dentro de las primeras murallas urbanas, de las cuales aún se conservan partes visibles.
Esta es la verdadera Barcelona antigua, con edificios y plazas cargadas de historia, como la plaza del Rei, donde los Reyes Católicos recibieron Colón cuando volvió de las Indias.
Tiene como centro la plaza de Sant Jaume, antiguo Monte Taber romano, flanqueada por el edificio del Ayuntamiento por un lado y el Palau de la Generalitat de la otra.
En el Gòtic es donde está la mayoría de los edificios y calles con significación histórica de la ciudad.
A lo largo de los siglos ha asumido el papel de centro de representación política e institucional.
Está compuesto vez por pequeños barrios que aún conservan rasgos de su personalidad originaria: el Call, Sant Just i Pastor, Santa María del Pi, la Catedral, Santa Ana, La Merced y el Palacio.
Los ejes de urbanización históricos del barrio corresponden al cardo y el decumanus romanos, que se cruzaban en la plaza de Sant Jaume.
La estructura del barrio llegó intacta hasta el siglo XIX, si bien la morfología interna había cambiado drásticamente durante el siglo XVIII por la gran densificación (subdivisiones de los caserones en pisos carentes de servicios, supresión de los huertos, creación de habitaciones mal ilegal iluminadas, etc.)
|